5 Consejos Bíblicos Para un Matrimonio Feliz

El matrimonio fue creado por Dios, y es por ello que si deseamos tener un matrimonio feliz y que honre al Señor, lo mejor que podemos hacer es acudir a su Palabra por consejo. Es por ello, que aquí te compartiré 5 consejos bíblicos para un matrimonio feliz.

Y aunque fuera de la Palabra de Dios podemos encontrar algunos buenos consejos, también es importante que veamos que el mundo que nos rodea, cada vez se aleja más del modelo bíblico de matrimonio, abrazando cada vez más el divorcio; es por ello que lo mejor que podemos hacer por nuestra familia y matrimonio no es acudir al mundo, sino a Dios, el autor del matrimonio.

Por favor ten presente que no soy terapeuta ni psicóloga. Estos consejos provienen desde la Biblia y mi propia experiencia como esposa.

1. Fomenten la Intimidad Sexual

Una de las áreas más importantes a cuidar en un matrimonio es el área sexual. Y sé que quizás puede ser que tú veas el sexo como algo fastidioso o una responsabilidad más que hay que cumplir. Pero quiero invitarte hoy a que lo veas de una manera diferente, déjame explicarte.

Y es que Dios creó el sexo como un regalo dentro del matrimonio; no solo para el hombre, sino también para nosotras las mujeres. Y es que cuando un matrimonio tiene sexo, está representando el misterio de Dios, de que aún siendo 2 personas diferentes, nos convertimos en una sola carne.

Además de esto, cuando tenemos sexo, tenemos acceso a una conexión mucho más profunda como pareja que de otra manera no disfrutamos, y cómo mujeres podemos impactar en gran manera a nuestro esposo a través del sexo, pues sin sexo ellos pueden sentir que no los amamos, que son rechazados por nosotras, y aún puede hacer menguar su autoestima.

El sexo es una de las formas principales que ellos tienen para decirnos que nos aman. La mayoría de los hombres son hombres que buscan ser felices con su familia genuinamente, y no se trata de que tu esposo te vea como un objeto cada vez que te busca sexualmente, esto realmente muestra que busca expresar su amor por ti.

Y muchas veces la falta de intimidad sexual nos puede llevar a tener una crisis matrimonial.

sexo en el matrimonio cristiano

2. Fidelidad y Pureza

Ya que hablamos de la importancia de fomentar la intimidad sexual, también es importante recordar que el matrimonio es sagrado, y por ende se debe mantener puro.

Hebreos 13:4 dice: «Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales.»

Debemos guardarnos de no caer en inmoralidad sexual, y esto no solo incluye el tener sexo fuera del matrimonio, sino como nos dijo el Señor Jesús en Mateo 5:28: «Pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón.»

Debemos cuidar nuestro matrimonio de la pornografía, pues esto nos lleva a tener expectativas erróneas, y además de esto, la mayor parte del contenido pornográfico es hecho en base a mujeres que están siendo abusadas y traficadas sexualmente; además de esto, la pornografía abre puertas espirituales, sobretodo de los llamados esposos espirituales o espíritu íncubo, súcubo.

3. Busquen a Dios

Mientras más cerca estén de Dios, más serán transformados sus corazones, y por ende entenderán mejor el propósito de Dios para sus vidas, para su matrimonio, y qué cosas están haciendo que no son agradables para Él.

Mientras más nos acercamos a Dios, más podremos acercarnos el uno con el otro de la forma en la que Dios lo determinó.

Eclesiastés 4:12 dice: «Uno solo puede ser vencido, pero dos pueden resistir. ¡La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente!». Y es que si Dios es el centro de nuestro matrimonio, seremos esa cuerda de tres hilos que no se rompe fácilmente, porque todo lo que hagamos será determinado por darle la gloria a Dios, y en los momentos de dificultad o problemas, podremos juntos salir adelante.

Y quiero aclarar que el buscar a Dios no tiene que verse de determinada manera, a veces este es un punto de conflicto en las parejas que uno de ellos (especialmente la mujer) quiere tener un tiempo devocional juntos, pero déjame decirte que aunque esto se habla mucho en las iglesias, esto no es un mandato de Dios. Si no pueden reunirse juntos a hacer un devocional de 1 hora, no permitas que eso se vuelva un punto de conflicto, busquen la manera de compartir juntos lo que Dios les está enseñando de manera individual, hagan un plan de la Biblia juntos (aunque no lo lean juntos pero pueden conversarlo luego), pueden solo orar juntos, etc.

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4. Sométanse el Uno al Otro

Efesios 5:21-24 dice: «Sométanse unos a otros, por reverencia a Cristo. Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor. Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza y Salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo. Así como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse a sus esposos en todo.»

Cuando leemos versículos como estos, nos damos cuenta de la importancia que tiene el no casarse en yugo desigual. Porque es sumamente difícil someterse a alguien que no está siendo guiado por Dios.

Y aunque el someterse parece una palabra tabú en estos tiempos, es importante reconocer que este es el modelo que Dios creó para que un matrimonio funcione.

Y creo que si reconocemos que por hacer las cosas a nuestra forma y no a la forma de Dios es que el mundo está como está, podemos en humildad aceptar su modelo para el matrimonio, y que así nuestra familia sea bendecida con un matrimonio bíblico.

Y quiero aclarar que la sujeción no hace referencia a que como mujeres no tengamos derecho a hablar o expresar nuestra opinión, por supuesto que sí. Pero, nuestro esposo tiene el rol de ser la cabeza del hogar, de liderar a la familia, de velar por provisión, de tomar decisiones. Y aunque claramente nosotras somos parte de todo eso, debemos respetar las decisiones de nuestros esposos, no tratarlo como si fuese nuestro hijo que no sabe hacer nada.

Si queremos a un verdadero hombre a nuestro lado, empecemos tratándolo como uno, confiando en su criterio, y ayudándolo.

someterse en el matrimonio

5. Nuestro Cónyuge va Antes que Nuestros Padres

Debemos recordar que la Biblia nos habla de dejar a padre y madre, y que hay un orden bíblico dentro del hogar como lo acabamos de conversar.

Cuando ponemos a nuestros padres antes que a nuestro cónyugue, automáticamente estamos creando disfunción en nuestra familia, pues como mujeres estaríamos desplazando la cabeza del hogar que es nuestro esposo por nuestros padres, aún después de haber salido de su cobertura.

Y si eres hombre, al poner por encima de tu esposa y tus hijos a tus padres, estás diciendo que tu cabeza no es Cristo, sino tus padres.

De allí no podemos esperar que las cosas vayan bien, pues habremos alterado por completo el modelo bíblico que Dios nos dio para el matrimonio.

Si bien es cierto que debemos cuidar y honrar a nuestros padres, pues es un mandato bíblico (Efesios 6:2-3), esto no debe alterar el orden bíblico del hogar.

Si por algún motivo de fuerza mayor deben vivir con sus padres o con sus suegros, asegúrense como matrimonio de establecer límites claros; pues ya no están bajo la autoridad de sus padres, sino del esposo y de Dios.

Recuerda que un buen matrimonio no es casualidad, es el fruto del esfuerzo mutuo.

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como estudiar la biblia

¡Bienvenido!

Mi nombre es Andrea Mijares, y comparto herramientas prácticas para que puedas vivir el Evangelio no solo los domingos, sino en cada área de tu vida, incluyendo tu matrimonio, maternidad, finanzas y más.

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